Cuando alguna vez comprendí que yo sólo me enamoraba del amor había pasado ya mucho sufrimiento… y había hecho sufrir. Algo dejó de funcionar bien en mí para tal cosa. ¿Fue acaso que vi demasiada televisión cuando era niño? ¿Será que la desaparición temprana de mi madre me dejó a la deriva en la formación de este tema?
No sé qué salió mal. Conseguir la respuesta a tal incógnita me puede salir caro. [Leer más →]
Etiquetas: amor·Ernesto
Mi hija se aproximó y me hizo una pregunta que por alguna razón no me ha gustado discutir públicamente desde hace más de 25 años: “¿Qué edad tienes, papá?”
Lo que siguió fue una de esas conversaciones que ella probablemente no recordará hasta que, sin duda, sea demasiado tarde. [Leer más →]
Etiquetas: amor·familia·niños
Al iniciar mis labores hoy en la mañana, recibí un saludo por mensajería instantánea de parte de una compañera de trabajo (por razones de privacidad me reservaré su nombre).
Después de mi primer saludo de regreso noté que la conversación no podía provenir de quien conozco en nuestro lugar de trabajo. Inmediatamente percibí que yo estaba recibiendo el texto de un “bot” de mensajería instantánea y que, eventualmente, me pediría abrir alguna página o entregar información personal y delicada. [Leer más →]
Etiquetas: humor·internet·tecnologia·windows
Sí, este es uno de eso días en los que se felicita tan fácilmente que, por ende, muchos de esos saludos pierden valor bajo el principio de economí a que dice que a mayor oferta, el precio se reduce. Tantas veces he podido leer “Feliz Navidad” que no recuerdo ni quién lo dijo, quién lo escribió y, peor aún, ya no creo que me importe. Hoy menos. [Leer más →]
Etiquetas: amistad·amor·dolor·Ernesto
Hermano… hoy me has hecho llorar en silencio para no despertar a mis hijas, pero realmente quería hacerlo gritando.
Al mismo tiempo me haces reconocer que mi vida es insignificante, sin el valor que debería haberle impregnado por la sangre que mi padre ha heredado en mí.
http://www.karlasarrival.com
Etiquetas: amor·corrupcion·familia·niños·pobreza
Cuando puedo inhalar tu aliento porque apoyas tu cabeza en mi pecho siento como si fueras parte de mí.
Si tus manos estrechan las mías porque buscas el apoyo de un hombre, sé que me necesitas.
Es con tus ojos dormilones que buscan la paz de mi abrazo que me dices, inconscientemente, cuántodebo de mi vida en ti.
Por cosas como estas me seguiré empeñando en acumular mis besos en tu piel, para cubrirte del amor que algún día negarás… cuando seas grande.
Etiquetas: amor·familia·niños